Tu Carácter; Formación en el Desierto_Parte 4

Tu Carácter; Formación en el Desierto_Parte 4

Parte 4

En el artículo anterior hicimos referencia al discurso de Esteban frente al Sanedrín o el Concilio de Sacerdotes donde dijo lo siguiente sobre Moises, el gran caudillo del pueblo hebreo: “Moisés supuso que sus compatriotas israelitas se darían cuenta de que Dios lo había enviado para rescatarlos, pero no fue así.” Hechos 7:25. Esteban continua su discurso y narrando la historia de Moises a este grupo de sacerdotes, quienes conocían muy bien la historia, diciendo lo siguiente: “Al día siguiente, los visitó de nuevo y vio que dos hombres de Israel estaban peleando. Trató de ser un pacificador y les dijo: “Señores, ustedes son hermanos. ¿Por qué se están peleando? Pero el hombre que era culpable empujó a Moisés. “¿Quién te puso como gobernante y juez sobre nosotros?”, le preguntó.” ¿Me vas a matar como mataste ayer al egipcio?” Cuando Moisés oyó eso, huyó del país y vivió como extranjero en la tierra de Madián. Allí nacieron sus dos hijos.”

“Huyo del país y vivió como extranjero.”  No es lo que se espera de un hombre que fue criado como príncipe en Egipto. Podemos imaginarnos como se sentiría Moises en el desierto realizando una labor tan menospreciado como ser pastor de ovejas. Lo más seguro que Moises al reflexionar sobre su liderazgo llego a la conclusión de que había fracasado. Lo había echado todo a perder. ¿Quién volvería a escuchar de él en el desierto? “¿Quién estará preguntando por él?” “Lo más seguro es que moriré en la oscuridad”, se habrá dicho una y otra vez.

Podemos decir que los motivos de Moises al salir en defensa de uno de los suyos y luego al tratar de ser “un pacificador” son admirables, especialmente cuando viene de parte de alguien a quien le “enseñaron toda la sabiduría de los egipcios, y era poderoso tanto en palabras como en acciones.” Pero su poder en palabras y acciones no estaban a la par del liderazgo que Dios quería de él. Su carácter aun no estaba formado para ser líder de una nación. Moises había decidido ir antes de ser enviado. ¿Te puedes relacionar?

Como he mencionado en los artículos anteriores, al leer la historia de Moises sabemos que Dios tenia un plan bien definido. Podemos decir que todo estaba debidamente anotado en la agenda perfecta de Dios. De igual manera Dios tiene tu nombre y mi nombre en su agenda también. El problema es que muchos de nosotros venimos a los caminos de Dios con nuestra propia agenda y queremos imponer la misma a Dios. Nos toma tiempo para estar en la misma agenda de Dios, en el mismo plan de Dios. Dios va formando nuestro carácter permitiendo que pasemos por un proceso, muchas veces doloroso, que cambia nuestra forma de pensar y nos alinea al plan de Dios. Este proceso, por lo general, sigue los siguientes pasos: 1. Presentamos a Dios nuestros planes; lo que vamos a hacer y como lo vamos a hacer. 2. Le pedimos a Dios que bendiga nuestros planes. 3. Dios nos responde o nos da tiempo para buscar Su voluntad. 4. Le decimos a Dios que no podemos esperar y procedemos con nuestros planes pues son perfectos. 5. Dios nos lleva por un proceso donde nos dobla las rodillas en humildad hasta que le escuchemos. 6. Dios nos dice que es lo que Él va a hacer a través de nosotros.

Mira el caso de Moises. Moises se enfrento al egipcio y lo mató. Luego se presentó a sus hermanos hebreos queriendo ser un pacificador y falló. Moises se encontró ante la realidad que en ese momento no era la persona y el tiempo adecuado. Pasó cuarenta años en el desierto hasta que Dios le dice que ha de llevar Su plan a través de él.

No se cuantos de ustedes que están leyendo este artículo se encuentran en ese “desierto”. Yo he estado allí varias veces. Sientes que tu vida ya no tiene significado. Que nadie se acuerda de ti. Que nunca más se sabrá de ti. Pero al igual que en el caso de Moises, el desierto tiene un propósito primordial; nos vemos a nosotros mismos, como vemos el mundo y sobre todo como vemos a Dios en nuestra vida.

Que el amor, la gracia y la bendición de nuestro Amado Padre Celestial sea con cada uno de ustedes.

Nos vemos próximamente en el barrio.

 

Copyright 2021

Dr. Rafael (Rafy) Gutierrez

Director/Pastor

Ministerio Padre de Corazón.

rafy@padredecorazon.org

www.padredecorazon.org

 

02 Mar 2021

Moisés supuso que sus compatriotas israelitas se darían cuenta de que Dios lo había enviado para rescatarlos, pero no fue así.” Hechos 7:25.

Pastor Rafy Gutierrez, DMin

Director Ministerio
Padre de Corazón

Rafael (Rafy) Gutierrez

Rafy Gutiérrez posee un bachillerato (licenciatura) en administración de empresas y dos maestrías; una en finanzas corporativas y otra en estudios bíblicos y ministerios. Posee un Doctorado en Ministerio (DMin) del Seminario Bautista Midwestern en Kansas City, Mo.  Su pasión es estudiar y enseñar la Biblia y brindar cuidado pastoral enfocado en el ministerio para padres.

Rafy es el Director del Ministerio Padre de Corazón, ministerio hispano de Abiding Fathers con oficinas en Dallas, Texas. Ha impartido talleres y conferencias sobre el rol del padre en Cuba, Puerto Rico, España y en varias ciudades en los Estados Unidos. Es productor y la voz en el Podcast de Padre de Corazón. Rafy es profesor adjunto en el Seminario Teológico Bautista de Midwestern y profesor invitado en el Seminario Teológico de Centro América extensión del Seminario Teológico de Dallas, Texas.

Rafy y su esposa, Ernestine (Ernie) se mudaron a la zona de Frisco, Texas desde Puerto Rico en 1995. Tienen dos hijas casadas, Amy y Wendy, y dos amados nietos, Coral y Joel.

Fue ordenado pastor en Marzo del 2016. Actualmente se congrega en The Heights en Español en Richardson, Texas.

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