El amor no es…Parte 4ª
Poco después de haber ganado la contienda electoral, un funcionario del gobierno visitó una población de campesinos y empezó a promover el nuevo gobierno. Él les dijo: “Gracias a los esfuerzos de nuestro partido, hemos aumentado la producción de café en un 100 por ciento.” Uno de los campesinos se levantó y dijo: “Me llamo Juan, y quisiera saber dónde está todo el café.”
Al siguiente año el funcionario volvió a la misma población y empezó con la misma letanía de propaganda, excepto que esta vez dijo: “Quiero que sepan que a estas alturas hemos aumentado la producción de café en un 200 por ciento.” El mismo campesino del año anterior se levantó y dijo: “Me llamo Juan, y tengo una pregunta, ¿Quisiera saber dónde está el café?
Al tercer año el funcionario volvió a visitar la comunidad y empezó con la misma letanía. “Queremos que sepan que el partido de gobierno ha aumentado la producción de café en un 300 por ciento.” Un campesino se levantó para hablar e inmediatamente el funcionario dijo: “Ya se, te llamas Juan, y quieres saber dónde está el café. El campesino le dijo: “No. Yo me llamo Pepe y tengo una pregunta, ¿Dónde está Juan?
El tema de la injusticia y la verdad ha ocupado los titulares de los medios noticioso y redes sociales en las últimas semanas. La realidad es que ha sido un tema de primera plana por muchos años. Duele ver la injusticia que se ha cometido contra personas por el simple hecho de “ser diferentes” a aquellos que piensan tener el poder y abusan de la justicia. Por otro lado, ya no sabemos quién nos dice la verdad. Recientemente un buen amigo me dijo; “Rafy, ya yo no sé a quién creerle. Todo parece estar contaminado de mentiras.” Es muy cierto, busco la forma de validar cada noticia que captura mi atención y es frustrante y decepcionante.
Pablo, en su preciosa descripción del amor ágape, nos dice que: “El amor no se alegra de la injusticia, sino que se alegra cuando la verdad triunfa.” (Ira de Corintios 13:6). El amor ágape no se regocija en la injusticia. Podemos decir que el que practica la injusticia no practica el amor, y el que practica el amor no comete injusticias. El amor te aparta de la injusticia. Conforme se perfecciona el amor de Dios en nosotros, tanto más va uno a rechazar la injusticia en uno y en otros.
Hay quienes dice que existen injusticias grandes y pequeñas, pero ambas son injusticias delante de los ojos de Dios. Vivimos en un mundo devastado, lo vemos a diario en los medios noticiosos y hasta en las redes sociales. Al relacionarnos con otras personas dentro de este contexto, es inevitable que en algún momento experimentemos agravios, heridas y nos sintamos desilusionados por la injusticia y la mentira. Muchas personas actúan con cinismo ante la injusticia. Son quienes mienten descaradamente y hasta defienden actos que son condenables como lo es la injusticia y la falta de la verdad.
¿Como aplica esto en mi rol como papá?
Continua…
Copyright 2020
Dr. Rafael Gutierrez
Director-Ministerio Padre de Corazón
[email protected]
www.padredecorazon.org
Recursos consultados y citados:
Piccardo, H. R. Recuperando nuestra identidad como iglesia: Sermones sobre 1a de Corintios para la iglesia de hoy
Fernando, A. El significado del amor: Las relaciones interpersonales en un mundo complejo.
Foto por Joel & Jasmin Førestbird en Unsplash