Ser hombre…¿Quién lo define?_3

Ser hombre…¿Quién lo define?_3

Parte 3

Cuando comprendemos de corazón las buenas noticias que somos adoptados como hijos de Dios y que ahora tenemos una nueva vida en Cristo nos libera de la presión que sentimos para probarnos a nosotros mismos como hombres.

Considere a algunos de los hombres que consideramos como héroes, grandes hombres cuya fe han de servir para inspirar nuestra fe. David cometió adulterio y conspiró para que mataran al esposo de su amante. Si alguna vez hubiera una forma de probar que el corazón de uno esta alineado con el corazón del Dios que dijo: «No matarás» y «No codiciarás a la esposa de tu prójimo», entonces debemos pensar que David no habría demostrado ser digno. Y, sin embargo, a pesar de su pecado, David lleva, y ha llevado el título a través de los años de «un hombre según el corazón de Dios».

¿Recuerdas cuando Pedro le dice a Jesús que irá a la cárcel e incluso que estaba dispuesto a morir por Jesús? Me imagino que Jesús le sonrió amablemente a Pedro, envolvió sus brazos alrededor de él y luego dijo: «Pedro, te amo. Pero me vas a repudiar tres veces antes de que salga el sol. Y Pedro lo hizo. No pudo demostrar su lealtad. No pudo demostrar que cumpliría su palabra. A pesar de su fracaso, Jesús reincorpora a Pedro con la responsabilidad de apacentar a sus ovejas.

Pablo fue el misionero más grande del mundo. Sin embargo, antes de su conversión, persiguió a los cristianos y respiró “amenazas asesinas» contra ellos. De hecho, Hechos 9 nos dice hasta dónde estaba dispuesto a llegar Pablo para perseguir a los cristianos. En el versículo 1, se nos dice que Pablo fue al sumo sacerdote y le pidió cartas para llevar a las sinagogas en Damasco, por lo que cada vez que encontrara cristianos allí, «podría llevarlos como prisioneros a Jerusalén». Saulo de Tarso, conocido ahora como el apóstol Pablo, estaba haciendo todo lo posible para encontrar cristianos y llevarlos a Jerusalén para encarcelarlos. Y, sin embargo, Dios dice: «Te considero digno de ser Mi apóstol para los gentiles».

Dios no requiere que las personas demuestren ser dignas antes de que Él las llame a Sí mismo y para Su obra. Más bien, en Su llamado Dios las considera dignas. ¿Ves cómo Dios nos ve a nosotros? Muy diferente a lo forma en que nos vemos nosotros mismos y nuestras propias expectativas. Para la mayoría de nosotros la aceptación llega sólo cuando nos mostramos ser dignos de ser aceptados. Durante los talleres y charlas del Ministerio Padre de Corazón he visto que una de las luchas más comunes que los hombres comparten conmigo es preguntarme cómo Dios podría amarlos porque, a sus ojos, no son dignos. No son lo suficientemente buenos. La mayoría sienten que deben hacer algo, probar algo, antes de que Dios pueda amarlos y ser dignos del llamado de Dios.

Este es el Evangelio: no necesitamos probarnos a nosotros mismos ante Dios, sino que, por Su gracia, Dios nos declara sus hijos y nos llama coherederos con Cristo. Este increíble privilegio es posible a través de la muerte y resurrección de Cristo. Asombrosa gracia es que el título de ser llamados hijos de Dios se nos otorga mucho antes de que demostremos que somos dignos de él. La gracia es esta: que, aunque continuamente recaemos en un comportamiento poco característico de los hijos de Dios, nunca somos declarados indignos de nuestra adopción. Es esta buena noticia la que nos permite ser los hombres que Dios quiere que seamos; tener el privilegio de ser llamados Hombres de Dios.

Demostrar constantemente que uno es un hombre es un esfuerzo abrumador y hasta puede causar ansiedad en nuestras vidas. Nunca se sabe si eres lo suficientemente bueno. Nunca se sabe si has hecho lo suficiente. Siempre te preguntas si los demás te perciben como el hombre que está trabajando tan duro para lograr las expectativas de la cultura. Te encuentras cuestionando si eres lo suficientemente hombre.

Este es el poder del Evangelio de Cristo. Eres un hijo de Dios. Un hombre de Dios. Has sido llamado de acuerdo con el perfecto plan y propósito de Dios para tu vida. Tal vez esto no sea suficiente para que otros vean tu hombría o que puedan apreciar que eres un hombre de Dios, pero cuando lo que tu piensas de Dios y lo que Él dice de ti, es lo más importante en tu vida que debería darte la confianza para ser quién eres. No eres lo que la cultura dice y quieres que seas. Tampoco lo que otros te incitan a ser. Liberado por el Evangelio de Cristo, no tienes que forzarte a ti mismo a pretender estar en la altura de los que otros esperan o de los ideales erróneos de la cultura. Sé quién eres. Eres un hombre de Dios, creado a Su imagen y semejanza.

¿Te acuerdas lo que dije de Pablo, cuando era llamado Saulo de Tarso? Escucha lo que él dice de ti: Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. No permitas que la cultura o los medios sociales definan quién eres. Dios ya lo ha definido y Su Palabra permanece para siempre.

Te espero en la próxima edición Herramientas de Papa del Ministerio Padre de Corazón. Mientras tanto, nos veremos en el barrio…un cafecito a la vez. Que Dios te bendiga abundantemente y seas de bendición para otros.

 

Copyright 2021
Dr. Rafael (Rafy) Gutierrez
Director/Pastor
rafy@padredecorazon.org
www.padredecorazon.org

02 Mar 2022

Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.
Efesios 2:10 (NTV)

Pastor Rafy Gutierrez, DMin

Director Ministerio
Padre de Corazón

Rafael (Rafy) Gutierrez

Rafy Gutiérrez posee un bachillerato (licenciatura) en administración de empresas y dos maestrías; una en finanzas corporativas y otra en estudios bíblicos y ministerios. Posee un Doctorado en Ministerio (DMin) del Seminario Bautista Midwestern en Kansas City, Mo.  Su pasión es estudiar y enseñar la Biblia y brindar cuidado pastoral enfocado en el ministerio para padres.

Rafy es el Director del Ministerio Padre de Corazón, ministerio hispano de Abiding Fathers con oficinas en Dallas, Texas. Ha impartido talleres y conferencias sobre el rol del padre en Cuba, Puerto Rico, España y en varias ciudades en los Estados Unidos. Es productor y la voz en el Podcast de Padre de Corazón. Rafy es profesor adjunto en el Seminario Teológico Bautista de Midwestern y profesor invitado en el Seminario Teológico de Centro América extensión del Seminario Teológico de Dallas, Texas.

Rafy y su esposa, Ernestine (Ernie) se mudaron a la zona de Frisco, Texas desde Puerto Rico en 1995. Tienen dos hijas casadas, Amy y Wendy, y dos amados nietos, Coral y Joel.

Fue ordenado pastor en Marzo del 2016. Actualmente se congrega en The Heights en Español en Richardson, Texas.

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