La Maravilla de ser Abuelos 1

La Maravilla de ser Abuelos 1

Parte 1

Un niño se detuvo ante el mostrador de una pastelería, con una moneda en la mano. Miraba arriba y abajo, revisando todo el contenido de deliciosos pasteles en el mostrador. La mujer detrás del mostrador observaba con una sonrisa, pero el niño no la veía. Él solo miraba dos cosas: los pasteles y la moneda en su mano. Al final la mujer le dijo: “¿Qué quieres cariño?” “Espere, lo estoy pensando”, replicó el niño. Sonriente, la mujer siguió: “Ya te veo, llevas un buen rato y seguro que debes saber lo que quieres, ¿qué te sirvo?”. Muy serio, el niño respondió: “Lo tengo que pensar muy bien, porque solo tengo una moneda y no la puedo gastar dos veces”.

Es una historia que lleva una gran enseñanza: Solo tenemos una vida y no la podemos gastar dos veces y, en el caso de los abuelos, nos parece que la moneda como que cada vez se hace más pequeña.

El Salmo 90:12 leemos: “Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.” El mensaje es claro: hemos de cuidar con esmero lo que hacemos con nuestros años de nuestra existencia en esta tierra, y en especial en los años de oro, evitando, sobre todo, el estrés y el apresuramiento. Una vida apresurada se convierte en superficial en las relaciones interpersonales.

Tal vez has podido observar que los nietos no quieren prisas y los abuelos necesitamos tiempo para convivir con ellos, para transmitir valores y ser modelos. La relación con nuestros nietos merece ser vivida en profundidad y sabemos que todo lo que merece ser vivido, especialmente las relaciones con los seres amados, requiere tiempo. Si actuamos de forma apresurada, no lograremos establecer un verdadero contacto ni con nosotros mismos, ni con nuestros nietos, ni con nadie.

Como compartimos en la serie de mensajes anterior, los abuelos son personas muy importantes en la vida de los nietos y, también, son figuras de apego que pueden ayudar, en distintos momentos, a los padres cuando estos no pueden estar presentes por cualquier causa. Los niños, sobre todo si aún son pequeños, necesitan el calor de los padres y abuelos, que los amen y les cuiden.

El filósofo Platón decía: “La educación más eficaz es que el niño juegue con cosas bellas”. Entonces nos debemos preguntar: ¿Hay algo más bello para un niño que el hogar de sus abuelos, y la multitud de cosas y oportunidades de aprendizaje y crecimiento que se encuentran en ese hogar? Y aún más, ¿hay algo más bello que poder jugar, sin prisas, con un abuelo o una abuela? Reconozco que por ser abuelo y por experimentar cada día el amor que sobreabunda en mi para mis nietos, estoy siendo bien parcial o inclinado a creer que el amor y el hogar de los abuelos, caen en la categoría de cosas bellas a la que se refería Platón. No estoy en ningún momento menospreciando o restando valor a la belleza del amor de los padres y que ha de reinar en el hogar. Pero, soy abuelo, y reclamo el derecho de poder ser parcial hacia lo que sentimos los abuelos.

El autor americano Alex Haley, quien escribió el libro Raíces, ¿se acuerdan?, lo dice de forma muy poética: “Nadie puede hacer más por los pequeños que lo que hacen los abuelos: espolvorean polvo de estrellas sobre la vida de los niños”. Por eso es muy importante revisar qué hacemos con nuestro tiempo, sobre todo a estas alturas de la vida.

Todos somos conscientes, al ver crecer a nuestros nietos, de lo rápido que pasa el tiempo. Cuando veo a mis nietos, con la rapidez con que crecen, se me retuerce el corazón al pensar que se me están escapando de mis dedos. Mi mente corre a cuando tenían sus tres, cuatro o cinco años y las entretenidas conversaciones que teníamos dejando correr nuestra imaginación. Si, siento que se escapan de mis dedos, pero nunca se escaparan de mi corazón, ya que sus preciosos dedos están entrelazados en mi corazón.

Ese reloj que marca las horas, de forma tan rápida y acelerada, nos hace detener y pensar que muchos abuelos estamos tan ocupados que, a veces, tenemos la sensación de contar con mucho menos tiempo que años atrás. Tal vez sea porque aún no nos hemos jubilado y ya somos abuelos, como es mi caso, o porque hemos añadido demasiadas cosas, que pensamos que podemos hacer ahora, como es mi caso. Y aunque está muy bien tener una vida ocupada, el cual este servidor promueve y exhorta que tengamos, hemos de cuidar mucho el factor tiempo.

No es bueno llegar a ser abuelos con la sensación de no tener tiempo para nada. Esa sensación va a ahogar a la persona y hacer que se sienta muy mal, estresada, ansiosa y deprimida y lo peor es que ¡los demás lo van a notar! Especialmente los nietos. Ellos son muy receptivos.

¿Te acuerdas de la ilustración al principio del programa del niño, el mostrador de pasteles y la moneda?
Solo tenemos una moneda en la mano y en el mostrador hay una gran variedad de pasteles. Seamos
sabios con el uso de la moneada que Dios nos ha dado.

Por el momento, este orgulloso abuelo te dice: nos veremos en el barrio…un cafecito a la vez. Que Dios te bendiga abundantemente y seas de bendición para otros.

Copyright 2021
Dr. Rafael (Rafy) Gutiérrez
Director/Pastor
Ministerio Padre de Corazón
www.padredecorazon.org
rafy@padredecorazon.org

 

Fuentes consultadas y citadas: Martínez Vera, E., & Planagumà, C. (2016). Una guía para los abuelos de hoy.

Foto por: Rebecca Campbell en Unsplash

 

30 Nov 2021

“Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.”
Salmo 90:12

Pastor Rafy Gutierrez, DMin

Director Ministerio
Padre de Corazón

Rafael (Rafy) Gutierrez

Rafy Gutiérrez posee un bachillerato (licenciatura) en administración de empresas y dos maestrías; una en finanzas corporativas y otra en estudios bíblicos y ministerios. Posee un Doctorado en Ministerio (DMin) del Seminario Bautista Midwestern en Kansas City, Mo.  Su pasión es estudiar y enseñar la Biblia y brindar cuidado pastoral enfocado en el ministerio para padres.

Rafy es el Director del Ministerio Padre de Corazón, ministerio hispano de Abiding Fathers con oficinas en Dallas, Texas. Ha impartido talleres y conferencias sobre el rol del padre en Cuba, Puerto Rico, España y en varias ciudades en los Estados Unidos. Es productor y la voz en el Podcast de Padre de Corazón. Rafy es profesor adjunto en el Seminario Teológico Bautista de Midwestern y profesor invitado en el Seminario Teológico de Centro América extensión del Seminario Teológico de Dallas, Texas.

Rafy y su esposa, Ernestine (Ernie) se mudaron a la zona de Frisco, Texas desde Puerto Rico en 1995. Tienen dos hijas casadas, Amy y Wendy, y dos amados nietos, Coral y Joel.

Fue ordenado pastor en Marzo del 2016. Actualmente se congrega en The Heights en Español en Richardson, Texas.

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