Permanecer sometidos a Dios

Permanecer sometidos a Dios

Sometidos a Dios

El capitán del barco miró en la noche oscura unas luces tenues a la distancia. De inmediato le dijo al operador de señales que enviara el siguiente mensaje: “Altere su curso 10 grados al sur.” Rápidamente se recibió un mensaje de respuesta: “Altere su curso 10 grados al norte.” El capitán se enfureció; se habían ignorado sus órdenes. Así que decidió enviar un segundo mensaje: “Altere su curso 10 grados al sur; yo soy el capitán.” De pronto se recibe otro mensaje: “Altere su curso 10 grados al norte; yo soy el marinero Perez.” Sin pensarlo, el capitán envía un tercer mensaje lleno de arrogancia y prepotencia: “Altere su curso 10 grados al sur, ¡Soy un buque de guerra!” La respuesta no se hizo esperar: “Altere su curso 10 grados al norte; yo soy un faro.”

¿Te parece familiar esta historia? ¿Te puedes relacionar con el capitán? Uno de los aspectos más difíciles del discipulado cristiano es aprender a someterse a Dios en todas y ante todas las circunstancias de nuestras vidas. Es muy fácil adorar y agradecer a Dios por su bondad y por su amor hasta el punto de que nos podemos “comprometer” a ser sus discípulos. Sin embargo, los aspectos básicos de ser discípulos de Cristo son difíciles de entender y seguir. Cuando se trata de tomar decisiones, todavía nos gusta nuestra independencia. Nos gusta sentirnos que somos el capitán de nuestro propio buque de guerra.

¿Qué tiene nuestra independencia que nos atrae tanto? ¿Por qué estamos tan cautivados con nuestros poderes de decisión? ¿Por qué, aun cuando sabemos que eso que llamamos autonomía es usada como un arma en contra nuestra por Satanás y es la raíz de nuestro pecado, insistimos en mantener ese sentido de autonomía en muchos o en todos los aspectos de nuestras vidas? ¿Por qué, cuando Dios nos dice una cosa y nuestros impulsos nos dicen otra, la mayoría de las veces nos dejamos llevar por nuestros impulsos? Al actuar así estamos desconfiando completamente de Dios.

¿Te acuerdas lo que paso en el jardín del Edén? Desobediencia, desconfianza en Dios y la búsqueda de intereses propios marcaron la caída del hombre y la mujer. Cuando elegimos nuestra propia voluntad sobre la de Dios, estamos desconfiando de Él y confiando en nosotros mismos. ¿No crees que es absurdo? Nos las creemos todas y vivimos convencidos de que nuestra voluntad es mejor que la voluntad de Dios.

El discipulado será una lucha constante hasta que comprendamos en el fondo de nuestros corazones que los mandamientos de nuestro Señor, incluso los más duros y difíciles de llevar, son en última instancia para nuestro beneficio y madurez espiritual. Nuestra felicidad es más profunda y rica cuando lo escuchamos, cuando nuestro caminar con Cristo esta centrando en El y no en nosotros mismos.

Escucha lo que dice el Señor; “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 15:10-11 RV60). Papás, tu caminar como padre es un proceso de discipulado en la que también discípulas a tus hijos. Sentirás mayor satisfacción cuando abandonas tu propia voluntad y te sometes a la voluntad de Dios.  No pretendas ser “el capitán de tu buque de guerra.” Escucha la voz que viene del Faro de Luz, nuestro señor Jesucristo, y obedece Sus órdenes de cambiar tu rumbo actual. Hay mucho en juego si no escuchas y obedeces Sus palabras.  Cuando nos sometemos a la autoridad de Cristo y le servimos de corazón servimos a aquellos a quienes El ha puesto bajo nuestro cuidado experimentaras Su gozo.  Créelo de todo corazón y vea lo
qué sucede.

Te comparto esta canción titulada Confiare de mi buen amigo y hermano Douglas Fuentes.

24 Jun 2020

“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 15:10-11 RV60).

Pastor Rafy Gutierrez, DMin

Director Ministerio

Padre de Corazón

Rafael (Rafy) Gutierrez

Rafy Gutiérrez posee un bachillerato (licenciatura) en administración de empresas y dos maestrías; una en finanzas corporativas y otra en estudios bíblicos y ministerios. Posee un Doctorado en Ministerio (DMin) del Seminario Bautista Midwestern en Kansas City, Mo.  Su pasión es estudiar y enseñar la Biblia y brindar cuidado pastoral enfocado en el ministerio para padres.

Rafy es el Director del Ministerio Padre de Corazón, ministerio hispano de Abiding Fathers con oficinas en Dallas, Texas. Ha impartido talleres y conferencias sobre el rol del padre en Cuba, Puerto Rico, España y en varias ciudades en los Estados Unidos. Es productor y la voz en el Podcast de Padre de Corazón. Rafy es profesor adjunto en el Seminario Teológico Bautista de Midwestern y profesor invitado en el Seminario Teológico de Centro América extensión del Seminario Teológico de Dallas, Texas.

Rafy y su esposa, Ernestine (Ernie) se mudaron a la zona de Frisco, Texas desde Puerto Rico en 1995. Tienen dos hijas casadas, Amy y Wendy, y dos amados nietos, Coral y Joel.

Fue ordenado pastor en Marzo del 2016. Actualmente se congrega en The Heights en Español en Richardson, Texas.

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